Del fuego al vidrio
Una esfera de Tlalpujahua pasa por muchas manos antes de llegar al árbol. Se sopla a partir de un tubo de vidrio, se platea por dentro, se pinta, se decora a mano y se remata con su casquillo. Estas son las ocho etapas del oficio, tal como las describe la declaratoria de la Indicación Geográfica.
Las ocho etapas
1. El tubo
La materia prima es el tubo de vidrio sódico-cálcico, el vidrio común, sin plomo, en distintos calibres. Los artesanos no funden vidrio: lo trabajan a partir de tubos industriales, y de cada tubo salen varias esferas.
2. Soplado
El soplador calienta el tubo en la flama de un soplete de gas hasta que se ablanda; lo gira y sopla para formar el globo. Deja una prolongación delgada, la pata, que sirve para sujetar la pieza en las etapas siguientes. La esfera clásica se forma a pulso; las figuras, como frutas o campanas, se soplan dentro de moldes.
3. Plateado
Para lograr el brillo de espejo, el interior de la esfera recibe una solución de sales de plata que deposita una capa reflejante en la pared interna. Después se enjuaga y se seca. Las esferas transparentes no pasan por esta etapa.
4. Pintado
La esfera se sumerge en laca del color elegido, se escurre y se coloca, sujeta por la pata, sobre una cama de aserrín hasta que seca.
5. Decorado
Con pincel o jeringa, las decoradoras aplican pintura, pegamento y diamantina, trazan grecas, paisajes y figuras, y añaden relieves. Una pieza sencilla se decora en minutos; una compleja lleva horas de trabajo. Los talleres de Tlalpujahua han creado más de 1 200 diseños de decorado.
6. Despatado
Con una piedra de esmeril se corta la pata y queda lista la boca de la esfera.
7. Encasquillado
En la boca se coloca el casquillo, el capuchón metálico, con la horquilla de alambre de la que cuelga la pieza. El casquillo cubre por completo la base.
8. Empaque
Las esferas se empacan en cajas de cartoncillo con separadores, de 6, 10, 12 o 24 piezas, o en estuches de acrílico. Para envío, las cajas llevan la indicación de frágil.
Un oficio de muchas manos
Cada etapa tiene su especialista: el soplador, los plateadores, las decoradoras y los encasquilladores. En los talleres familiares el oficio se aprende en casa y se transmite de una generación a otra; las mujeres tienen un papel central, sobre todo en el decorado, y también hay mujeres sopladoras.
Todo el año
La producción no se detiene: en los primeros meses del año los talleres soplan y acumulan piezas, a partir del verano llegan los compradores de mayoreo y en otoño la feria abre la temporada de venta al público.
El vidrio soplado en el mundo
El adorno navideño de vidrio soplado nació en el siglo XIX en Lauscha, Alemania, donde se desarrollaron el soplado en molde y el espejo interior de plata. Tlalpujahua retomó esa técnica en la década de 1960 y la convirtió en un oficio propio, con formas y decorados reconocibles.
Formas tradicionales
La declaratoria de la Indicación Geográfica reconoce, entre las formas tradicionales de Tlalpujahua, la bola, el chimborro, el chupirol, la chilaca, la torcida, la campana, el corazón y la flor.
Visitar un taller
Muchos talleres reciben visitantes y muestran el soplado y el decorado. Pregunta en el local si hay demostración ese día y pide permiso antes de tomar fotografías.
Sigue en la guía
- Artesanos: talleres y la Indicación Geográfica.
- Elegir y cuidar: qué revisar al comprar.
- Historia: cómo llegó el vidrio a Tlalpujahua.
